Cuatro estrategias de innovación para pymes y autónomos

La innovación en las pymes, es un conjunto de acciones, actividades, enfocadas a poner en el mercado productos y servicios valorados por los clientes; que se desarrollan como un proceso activo y sostenido en el que entran en juego tanto la creatividad (generación de ideas originales) y la invención (desarrollo de objetos novedosos) como la gestión de la empresa en su conjunto (personas, información, conocimiento, entorno, procesos, planificación, actividad comercial y recursos financieros y tecnológicos).
Las pymes y profesionales que quieren sobrevivir deben crear/desarrollar su estrategia de innovación; y estar dispuestas a la ruptura profunda de paradigmas y sistemas de trabajo, tradicionalmente aceptados, que la innovación conlleva.
A continuación presentamos 4 estrategias de innovación, accesibles para pymes y profesionales, basadas en 4 enfoques diferentes: observación del entorno, procesos, planificación y actividad comercial.

Estrategia de innovación basada en la observación del entorno
El entorno que rodea a las empresas está en continuo cambio, resultado unas veces favorable para los objetivos de la misma y otras veces desfavorable. Observar ese entorno, tener definidas y controladas las variables cuantitativas (competidores directos y potenciales, clientes, proveedores y productos sustitutivos) y saber cuáles son las variables cualitativas que pueden afectar al logro de los objetivos (factores políticos, legales, económicos, tecnológicos, demográficos y sociales) es indispensable para que la empresa reacción a tiempo y sobreviva, tomando las decisiones más acertadas en cada momento.
Para poder llevar a cabo una estrategia adecuada es necesario desarrollar un sistema de vigilancia continua del entorno de la empresa, y prestar especial atención a los movimientos y novedades que se producen en el sector de actividad del negocio. Dicho sistema debe ser expuesto a una continua revisión y, en función de las amenazas, oportunidades, fortalezas y debilidades que se observen, se debe adaptar la estrategia y desarrollar mejoras e innovaciones, de forma incremental o radical, tanto a nivel estructural como funcional.
La estrategia se ha de desarrollar a nivel competitivo, corporativo y funcional.
Recomendamos leer el artículo “Análisis DAFO: Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades”.

Estrategia de innovación basada en la reestructuración de procesos
La reestructuración de procesos está enfocada a lograr un trabajo coordinado y organizado dentro de la empresa mediante la sistematización de los mismos, la implicación de toda la plantilla, el trabajo en equipo, la creatividad y un cultura empresarial basada en la mejora continua.
Para lograr una competente reestructuración de procesos se debe:
- Analizar todas las áreas funcionales de la empresa e identificar todos los procesos que se dan en ella. Definirlos, incluyendo todas las partes implicadas. Y establecer un protocolo de actuación para cada uno de ellos. Es recomendable buscar la colaboración de todo el equipo humano para alcanzar más precisión. Una vez que están definidos todos los procesos se deben clasificar por orden de importancia y urgencia y acometer su reestructuración siguiendo ese orden.
- Hay que organizar los recursos humanos de la empresa en función de dichos procesos, determinando las funciones que va a realizar cada uno y las relaciones que se establecen entre los diferentes puestos a fin de lograr que la información importante sea compartida por todos los implicados.
- Para facilitar la comunicación, y por lo tanto el trabajo en equipo, se deben establecer mecanismos de comunicación interna e implantar herramientas de gestión de la información (para este punto son muy útiles las nuevas Tecnologías de la información y la comunicación). Aprovechar las mejoras desarrolladas por cada individuo hace que el equipo humano trabaje y progrese de una forma exponencial.
- Es importante establecer unos mecanismos de control, es decir, implantar, dentro de los propios procesos, sistemas de evaluación que ofrezcan información continua sobre el logro de objetivos y los problemas o errores que se producen. Disponer de esa información, y analizarla para proponer soluciones, permite a la empresa mejorar de forma continua (incremento de la productividad).

Estrategia de innovación basada en la planificación
Planificar es elaborar y documentar la estrategia que va a seguir una organización a medio y largo plazo. Un plan estratégico proporciona a la empresa las directrices, objetivos y medios para obtener los resultados deseados en un plazo de 1 a 5 años.
El resultado de toda estrategia de innovación basada en la planificación es el Cuadro de Mando Integral, instrumento que permite, además de aunar los esfuerzos de todos los integrantes de la organización, no perder de vista el objetivo y adaptarse a los constantes cambios del entorno gracias a sus sistemas de revisión.
Cuando se elabora un Plan Estratégico se debe primero: analizar interna y externamente la empresa, fijar objetivos generales y específicos y tomar decisiones sobre qué estrategia se va a seguir para conseguir los objetivos fijados. Las estrategias deben ser elegidas en función de su adecuación, sus posibilidades de éxito y las posibilidades que tiene la empresa de llevarlas a cabo.
Después se ha de implantar la planificación rediseñando la organización para que sea coherente con los objetivos tomados, organizando los recursos humanos, y creando y divulgando una cultura de empresa que apoye a todos los empleados en la consecución de sus objetivos.
Por último es fundamental establecer un seguimiento y control de todas las variables que interactúan en el plan. Ese control dará lugar al Cuadro de Mando Integral, utilizado por la dirección, para encauzar o reorientar la actividad de la empresa en función de las circunstancias.

Estrategia de innovación basada en la actuación comercial
A la hora de desarrollar una estrategia comercial innovadora se han de tener en cuenta todas las variables que influyen en la valoración del cliente sobre el producto o servicio ofrecido. Esas variables son: producto o servicio, precio, marketing y personal (variables controlables); y clientes, proveedores, competencia, tecnología, gobiernos y políticas (variables no controlables).
Para establecer una estrategia comercial es necesario:
- Analizar los puntos fuertes y débiles tanto de la empresa, como de la competencia, como de su relación con el entorno y los clientes. Determinar cuál es el valor añadido que ofrece el negocio (su ventaja competitiva). Y definir los objetivos de la organización: en qué punto está y a dónde quiere llegar.
- Analizar y definir cómo va a conseguir sus objetivos: el posicionamiento que va a tomar la empresa o cómo quiere ser percibida por sus potenciales clientes.
- Establecer líneas de actuación a medio y largo plazo y definir líneas de actuación concretas sobre producto o servicio, precio, distribución, exposición y publicidad.

Escribir un comentario

Todos los comentarios son revisados antes de ser publicados. No publicaremos los comentarios spam ni con contenidos ofensivos, falsos o con datos personales. Al enviar un comentario, usted acepta nuestra Cláusula de protección de datos y políticas de privacidad

Código de seguridad
Refescar

Aviso legal - Política de cookies y configuración. Encontrará la información sobre Protección de datos en los diferentes formularios de la página donde se puedan solicitar datos personales