Tres vías:

Transferencia de la propiedad
La transmisión de la propiedad es la vía más amable porque permite conservar la cuota de mercado, la profesionalidad alcanzada y los puestos de trabajo creados. Requiere de planificación y tiempo y se hacer de forma metódica y reflexiva. La transferencia de la propiedad se puede realizar por varios motivos: jubilación, cierre voluntario, incapacidad técnica o empresarial… Y se plasma en el Proceso de compra-venta de una empresa.

Liquidación de la empresa
Se debe liquidar una empresa cuando no se desea continuar con el negocio y no se puede/quiere transferir su propiedad, o existe un estado de insolvencia generalizada que no permite seguir adelante con la actividad.
Para poder realizar la liquidación todos los socios deben de estar de acuerdo y no deben existir acreedores ajenos a la sociedad ni trabajadores no socios a los que se les adeuden los salarios. En el caso de existir estos, lo primero que hay que hacer es saldar las deudas con dichos acreedores y finalizar las relaciones laborales con los trabajadores con las pertinentes indemnizaciones y conforme a la ley.
La responsabilidad del empresario o del socio frente a las deudas de la empresa será:
- Ilimitada, es decir, responderá de las deudas de la empresa con el patrimonio mercantil y el patrimonio civil (el personal) en los casos de: empresario individual (autónomo), socios de Comunidades de Bienes, socios de Sociedades Civiles, socios capitalistas de Sociedades Colectivas, y socios colectivos de Sociedades Comanditarias simples.
- Limitada, es decir, responderá de las deudas de la empresa solo con el patrimonio mercantil hasta el límite de su aportación, en los demás casos.

El patrimonio mercantil está compuesto por todo el activo de la empresa, incluido bienes inmovilizados.

Una vez que se han saldado las deudas y compromisos de la empresa y finalizado las relaciones laborales con los trabajadores, se debe proceder a los trámites generales de cierre:
- Declaración censal del cese de actividad en el Censo de empresarios de la Agencia Tributaria de la comunidad autónoma correspondiente.
- Baja del autónomo o socio, si procede, en el régimen general de la Seguridad Social.
- Comunicación del cese no estacional o baja definitiva en el Registro Industrial.
- Disolución de la sociedad ante Notario.
(Casi todos los trámites de cierren son los mismos que los de constitución pero en sentido opuesto y se solicitan en el mismo lugar).

Concurso de acreedores
Se debe realizar un concurso de acreedores cuando existen acreedores y trabajadores no socios a los que se les deben salarios y no se puede hacer frente a dichos pagos. Es decir, en estados de quiebra o suspensión de pagos.
El concurso de acreedores es la vía menos amable de las tres porque requiere de intervención judicial. Aunque está definida y diseñada como una herramienta de tutela judicial para salvar las empresas en situación de insolvencia, la realidad es que en la mayoría de las ocasiones el concurso de acreedores finaliza con la liquidación de la misma.
Puede ser voluntario (ante una insolvencia real o previsible), si es iniciado por los administradores de la empresa, o forzoso, si es iniciado por un acreedor que no cobra.

Proceso
El juez mercantil competente designa un administrador o administradores concursales para que fiscalicen las actuaciones de la empresa durante el proceso.
Dicho proceso consta de 4 fases: Actos previos (hasta el auto de admisión a trámite); Fase común (desde el auto de admisión a trámite hasta el informe concursal); Fase de resolución (convenio para continuar la actividad o liquidación) y determinación de la responsabilidad.
Las tres primeras fases tienen la finalidad de organizar las finanzas del empresario concursado para conseguir que el mayor número de acreedores cobren lo máximo posible. La última pretende depurar responsabilidades: conocer si ha habido conductas culpables o dolosas, por parte de los administradores o acreedores, que hayan intervenido en la generación o agravación del estado de insolvencia; y aplicar las oportunas sanciones.

Extinción de una sociedad civil

La extinción de una sociedad civil se rige por lo establecido por las partes en el contrato de constitución de la sociedad civil, y subsidiariamente por lo establecido en el Código Civil para las Sociedades y lo establecido en la teoría general de la rescisión de los contratos.
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¿Qué hacer ante un embargo?

Para un autónomo o pyme no pagar las letras de cambio, los recibos, las multas de tráfico o los cuotas a la seguridad social puede ser motivo para recibir una notificación de embargo de bienes.
Un embargo de bienes es la retención de patrimonio por mandato de un juez o una autoridad competente para abonar/liquidar las deudas pendientes.
El bien que primero se embarga es el dinero depositado en las cuentas bancarias; incluidas cualquier renta que reciba el deudor. Los sueldos, salarios, pensiones e ingresos procedentes de actividades empresariales son bienes inembargables hasta el salario mínimo interprofesional, todo lo que exceda de ahí es embargable. También son embargables los salarios, retribuciones, pensiones o equivalentes del cónyuge en régimen de gananciales.
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Cómo disolver una Sociedad Limitada

La disolución de una S.L. se realiza en tres pasos: disolución, liquidación y cancelación de los asientos de la empresa en el Registro Mercantil.

Disolución
La disolución significa que la empresa deja de realizar una actividad lucrativa y comienza la actividad de liquidación del patrimonio de la empresa.
La disolución se produce, de forma automática (sin necesidad de acuerdo en la Junta General), cuando el capital social del negocio se reduce por debajo del mínimo obligatorio (3.005,06 €) o cuando se dan algunas de las causas fijadas para tal término en los Estatutos de la empresa, y no se realiza una prórroga.
Pero la disolución también puede ser el resultado de la voluntad de los socios siempre que se acuerde en Junta General.
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Solicitud de Concurso de Acreedores: paralización de deudas

La empresa
Cuando una empresa o un profesional no puede hacer frente a la totalidad de sus deudas (deudor), de manera inmediata o previsible, lo más recomendable es que acuda a los juzgados y presente una solicitud de concurso de acreedores.
 
¿Por qué?
Porque da la posibilidad de paralizar las ejecuciones: embargos de cuentas corrientes o nóminas, embargos de viviendas, bienes y activos…
Porque suspende los intereses generados por los préstamos.
Y porque posibilita llegar a un acuerdo (convenio) por el cual las deudas pueden ser reducidas y/o aplazadas temporalmente.
 
El acreedor
Cuando una empresa o un profesional (acreedor) sabe que uno de sus clientes no puede hacer frente a sus deudas, lo más recomendable es que presente una solicitud de concurso de acreedores en los juzgados.
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