¿Qué es la contratación pública?
Se llama contratación pública a todas las compras de productos o servicios que realiza la Administración Pública.

¿Cómo funciona?
Cuando la Administración Pública tiene una necesidad, ya sea de un producto o de un servicio, solicita públicamente a los proveedores que le hagan propuestas para cubrir dicha necesidad. Esta solicitud de propuestas se denomina licitación y se lleva a cabo a través de los pliegos. Los pliegos son los documentos que se publican para explicar a los proveedores que es lo que la Administración necesita, cuándo y dónde lo necesita, cuáles son los requisitos (garantías, documentación...) que debe cumplir la empresa proveedora para poder ofrecer el servicio o el producto; y cómo van a valorar todas las propuestas.

Los proveedores responden a la licitación de la administración presentando sus  propuestas, es decir, sus ofertas de producto o servicio. Cuando un proveedor presenta su oferta se convierte licitador.
La Administración una vez que ha recibido todas las ofertas: comprueba que se cumplen los requisitos indicados en los pliegos; hace una valoración de todas aquellas que los cumplen y, finalmente, decide a que proveedor/licitador contrata para la compra o el servicio. La decisión de a quién contratar es lo que se conoce como resolución y adjudicación de contrato.
El licitador al que se le ha adjudicado el contrato debe proporcionar el producto o el servicio tal y como lo describió en su oferta, no pudiendo realizar modificaciones ni eludir la obligación de ejecutarla. Cuando se presenta una oferta el licitador queda vinculado, es decir, obligado a responder con el servicio o el producto ofrecido, pudiendo perder alguna de las garantías que se le han solicitado para ofertar si no hay causa justificada.
Una vez finalizado el suministro de producto o el servicio, la Administración Pública pagará al licitador a través de Hacienda.

5 razones para ser licitador
En la actualidad ya hay cientos de pymes y autónomos que venden sus productos o servicios a la Administración Pública. Las razones por las que lo hacen son contundentes:
1. La Administración Pública realiza al año compras por valor de 130 000 millones de euros; es decir, el 13% del PIB español.
2. El sector público se compone por más de 10 000 organismo por lo que no se trata de un único y gigante comprador, hay 10 000 potenciales compradores.
3. El papeleo necesario para licitar, aunque es elevado y al principio puede resultar engorroso, garantiza la transparencia en el proceso, permite realizar reclamaciones en base a fundamentos escritos y, en definitiva, ofrece igualdad de trato a todos los licitadores.
4. La Administración Pública tiene adjudicados unos presupuestos en función a los cuales realiza sus compras, lo que implica que siempre dispone de dinero para hacer frente a las mismas: siempre paga.
5. El sector público supone un nuevo mercado. Centrarse en un solo segmento de mercado o en un solo tipo de cliente es peligroso para las empresas porque en un cambio de circunstancias pueden quedarse sin los mismos. Abarcar diferentes mercados (sobre todo si es tan grande como el del sector público) es una decisión estratégica de supervivencia.

Cómo prepararse para la contratación pública
- Conocer el perfil de los organismos y mantenerse informado sobre sus licitaciones. En esta página web se publican periódicamente las mismas.
- Tener preparados siempre los documentos que acreditan a la pyme o el autónomo como candidato para poder licitar. Estos documentos suelen ser comunes en todos los procesos de contratación, vienen descritos en los pliegos, y solicitan datos de la empresa: su actividad, su solvencia y las garantías que puede presentar. Al estar preparados de esta manera se dispone de más tiempo para confeccionar la oferta y atender a los requisitos específicos.
- Leer detenidamente las licitaciones y los pliegos, prestando especial atención a la fecha y hora de presentación de documentación, y atender unicamente a aquellas que la pyme o el autónomo está técnica y económicamente capacitado.
- Presentarse a todas las licitaciones para las que se está capacitado. Cuantas más ofertas se hagan más posibilidades de éxito se tiene. Si no se puede hacer frente de forma individual es recomendable asociarse a otra empresa o ser una subcontrata.