Trabajar no es gratis ¿cuánto cuesta?

Trabajar es una actividad que nos ocupa gran parte de nuestro tiempo, pero es imprescindible hacerlo para poder ganar dinero. Sin embargo, lo que pocas veces se tiene en cuenta es que tanto si trabajas por cuenta ajena, como si lo haces por cuenta propia, trabajar también cuesta dinero.

Lo primero que hay que hacer es llegar hasta el lugar de trabajo. Algunos afortunados pueden desplazarse en bicicleta o andando, pero lo normal es tener que recurrir al transporte público o al vehículo privado.

Si se opta por el transporte público el coste mensual puede estar en torno a los 100 euros, pero si hay que desplazarse en un vehículo privado el coste se multiplica. No sólo hay que tener en cuenta el gasto medio mensual en combustible (que puede ir de 150 a 300 €), sino que además ha que valorar que al hacer más kilómetros al coche o la moto habrá que invertir más en el mantenimiento del vehículo.

El siguiente gasto importante es la comida y la bebida. Es cierto que siempre queda la opción de llevarse el tupper desde casa, pero en algunas profesiones esta opción no es viable y el empleado se ve obligado a gastar dinero a diario en un menú. Incluso en aquellos casos en los que el trabajador se lleva la comida de casa al trabajo, suele acabar gastando dinero en desayunar, tomar un café a media tarde o bien algún refresco. Por poco que sea, si se computa el gasto mensual total se puede comprobar que supera los 30 €.

La ropa es otra cuestión a tener en cuenta al evaluar lo que nos cuesta trabajar. Salvo que trabajes de uniforme, la ropa corre a tu costa y en algunas profesiones las exigencias sobre vestuario son mayores que en otras. Por ejemplo, un trabajador que lleve traje a diario no sólo tendrá que invertir en la ropa, sino que además tendrá que llevar sus trajes al tinte con periodicidad para que estén en buen estado. Se estima que cada trabajador gasta una media de 60 euros al mes en su atuendo para el trabajo.

El coste de ir a trabajar aumenta todavía más en el caso de personas con hijos menores de edad. Aquí hay que tener en cuenta los gastos de guardería (que pueden superar los 300 € al mes), los gastos de comedor escolar (unos 150 € al mes) e incluso el coste de actividades extraescolares (unos 25 € al mes).

Además, en el caso de trabajadores autónomos hay que seguir sumando gastos. Por ejemplo el alquiler de una oficina o local (una media de unos 500 € al mes), la cuota de autónomos y los gastos de suministros como agua, luz, etc.

Al final nos damos cuenta de que ir a trabajar cuesta mensualmente entre 300 y 500 euros (más en el caso de los trabajadores por cuenta propia), lo que para muchas personas supone una gran parte de su salario. De ahí la necesidad de evaluar detenidamente el coste que va a tener acceder a un determinado puesto de trabajo, ya que en algunos casos puede no resultar rentable.


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