Iniciar una actividad económica como autónomo o profesional, origina un conjunto de obligaciones fiscales de carácter estatal. (No se recogen aquí otras obligaciones fiscales que pueden existir autonómicas o locales, o de carácter mercantil, registral, laboral, etc).

Algunas de ellas anteriores al inicio de la actividad y otras que deberán cumplirse durante el ejercicio de la misma. Con carácter general, antes de iniciar una actividad económica debe presentarse declaración censal, modelos 036 ó 037. Iniciada la actividad, los ingresos percibidos por autónomos deben tributar por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, IRPF (pagos fraccionados y declaración anual). Además, se deben cumplir las obligaciones relativas al Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), declaraciones informativas (operaciones con terceros, declaración anual de retenciones, etc.) y otras que correspondan, en función de las actividades  desarrolladas. Aquí encontrarás una introducción a cada una de las obligaciones fiscales a las que ha de hacer frente el autónomo: