Las prestaciones de Seguridad Social a las que tiene derecho el trabajador autónomo son las siguientes:
- Asistencia sanitaria.
- Subsidio por incapacidad temporal (si se ha optado).
- Incapacidad permanente.
- Jubilación.
- Prestaciones por muerte y supervivencia.
- Indemnizaciones por lesiones permanentes no invalidantes derivadas de contingencias profesionales (si se ha optado).
- Asignaciones económicas por hijo a cargo.
- Maternidad y riesgo durante el embarazo.
- Prestación por cese de actividad temporal o definitiva

Las condiciones generales de acceso a las prestaciones son:
- Encontrarse afiliado y en alta o situación asimilada al alta en la fecha del hecho  causante de la prestación. La falta de alta que, a diferencia del régimen general, en este caso es imputable directamente al trabajador autónomo, determina la falta de protección.
- Encontrarse al corriente de pago de las cotizaciones en la fecha del hecho causante. Se prevé, no obstante, la invitación al pago para que en el “improrrogable” plazo de 30 días el autónomo ingrese las cotizaciones adeudadas y subsane la falta del requisito.