Aplazar o fraccionar las deudas con Hacienda

Los profesionales (autónomos o empresas) que deben liquidar trimestralmente el IVA e IRPF pueden solicitar el aplazamiento o fraccionamiento de la deuda tributaria, cuando prevean que no van a poder hacer frente al pago de la misma.
Uno de los principales motivos para solicitar el aplazamiento o el fraccionamiento de la deuda es la escasez de liquidez que sufren muchos autónomos y pymes como consecuencia de la obligación de repercutir el IVA a fecha de factura, con independencia del periodo de carencia para el pago (entre 30 y 120 días). Esta circunstancia se agrava y cobra especial relevancia cuando el cliente al que se le provee es la Administración Pública, la cual cuenta con periodos de carencia reales de hasta 6 meses, mientras que por Ley la Factura se ha de expedir en el momento de la entrega de los bienes o de la prestación del servicio.
Cuando la supervivencia de la empresa (su capacidad productiva) o de los puestos de trabajo generados por la misma se encuentran en grave peligro, el autónomo o empresario debe/puede solicitar el fraccionamiento o aplazamiento de todas las deudas cuya titularidad ostente la Hacienda Pública.
La valoración de este hecho (tanto para la solicitud como para la necesidad de garantías) es corroborado por la Administración pública.
La solicitud se ha de presentar, por escrito o telemáticamente, en la Administración Tributaria correspondiente al domicilio fiscal de la empresa o autónomo. En ella debe constar: los datos identificativos del solicitante (los del autónomo o empresa); la deuda que se desea aplazar o fraccionar; los plazos en los que se quiere hacer efectivo el pago; las garantías que se ofrecen para asegurar el abono en caso de incumplimiento de pago; el lugar en el que se presenta; la fecha; y la firma del solicitante.
El apartado de garantías no es obligatorio para las deudas tributarias inferiores a  6.000 €; ni para los profesionales que al ofrecer su patrimonio como garante pongan en peligro la supervivencia de la empresa o el nivel de empleo si la misma (la garantía) es ejecutada.
En el resto de casos, el solicitante debe presentar un aval bancario o un aval de una Sociedad de Garantía Recíproca (SGR) o un certificado expedido por el seguro de caución, por un importe igual al principal de la deuda, más los intereses de demora, más un 25% de la suma de ambos.

Procedimiento
Hacienda cuenta con un plazo de 6 meses para aceptar o rechazar la solicitud.
Desde el momento de la presentación de la misma, el autónomo o pyme debe hacer frente a los pagos conforme a lo solicitado, pudiendo, si así lo desea, ingresar el total de la deuda antes de la resolución de la Administración Tributaria.
Tanto si la solicitud es admitida como rechazada, la Agencia Tributaria cobrará al solicitante los intereses de demora correspondientes por el tiempo transcurrido desde la fecha del vencimiento del plazo voluntario hasta la fecha del vencimiento del plazo concedido.
La admisión de la solicitud de aplazamiento supone que los certificados expedidos por la Administración Tributaria  reflejarán que la empresa se encuentra al corriente de deudas tributarias.

Legislación
Ley 58/2003, General Tributaria y en el Real Decreto 835/2005 que aprueba el Reglamento General de Recaudación.

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