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Retos de la Agenda 2030

España se ha sumado a la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, que establece medidas para conseguir le desarrollo de las pymes, de modo que pequeñas empresas y autónomos puedan superar los retos que tienen por delante y sean capaces de desarrollar productos y servicios diferenciados que les permitan competir también a nivel internacional.

Con la colaboración de los principales agentes del mercado se ha creado un Marco Estratégico que determina los ámbitos en los que hay que actuar para mejorar la competitividad y las posibilidades de crecimiento. Sus pilares son los siguientes:

Fomento del emprendimiento

En todas las economías del mundo la especialización del capital humano es fundamental para aumentar la productividad. Si a esa especialización se le añade un talante emprendedor, el resultado es una economía más innovadora y dinámica, pero también más competitiva.

En España solo un 32% de las personas entre 18 y 64 años se animan a emprender, siendo este uno de los datos más bajos de la Unión Europea. Queda, por tanto, mucho margen de mejora y hay mucho por hacer.

Entre las medidas a adoptar no pueden faltar el fomento del ecosistema emprendedor identificando necesidades propias de las startups españolas; facilitar el acceso a la financiación; educar en emprendimiento; fomentar el desarrollo de la cultura empresarial y mejorar la imagen del empresario en la sociedad; facilitar la creación de empresas reduciendo la burocracia y agilizando los sistemas de segunda oportunidad para empresarios que hayan tenido un fracaso económico.

Gestión empresarial y talento

Aumentar la productividad no es necesariamente producir más, sino conseguir el equilibrio entre la cantidad de bienes producidos y la cantidad de recursos utilizados, siendo capaces de producir más con menos. Y para conseguirlo está claro que el talento humano es fundamental.

Por eso, otro de los objetivos a conseguir en esta década es mejorar los factores que afectan a los recursos humanos. Tanto los internos (la gestión de recursos humanos) como los externos (cualificación de la mano de obra).

Para ello se busca concienciar a los empresarios de la verdadera importancia de tener un buen capital humano y lo importante que es tener una plantilla estable y cualificada. Pero esto implica huir de fórmulas de trabajo de baja calidad que se han asentado durante décadas debido al abuso de la contratación temporal.

Por otro lado, es importante que exista un buen ajuste entre la formación de los nuevos trabajadores y lo que demanda el mercado, así como apostar por el reciclaje profesional y la formación continua de quienes ya llevan un tiempo trabajando. Se busca así tener un capital humano de la máxima calidad y bien cualificado.

Marco regulatorio

No cabe duda de que muchas veces la propia legislación y la burocracia actúan como barrera de entrada para los emprendedores y dificultan el crecimiento de las empresas. El objetivo es un sistema que garantice la seguridad jurídica, que defienda la libre competencia y reduzca la burocracia.

Muchos expertos creen que un buen número de empresas españolas no crecen más para no tener que hacer frente a ciertas obligaciones que vienen impuestas a organizaciones con más trabajadores, como la obligación de reservar puestos de trabajo a personas con alguna discapacidad. La única forma de acabar con esto es establecer un sistema que sea igual para todos, que todas las organizaciones tengan las mismas obligaciones tributarias, laborales y sociales con independencia de su tamaño.

Financiación

Sabemos que obtener financiación es todo un reto para empresas y autónomos, pero sin terceros que estén dispuestos a prestar dinero es imposible que haya un crecimiento de la economía.

Está demostrado que en épocas de crisis el acceso a la financiación es todavía más complicado, lo que dificulta mucho la supervivencia de pequeñas empresas. No solo es necesario agilizar el proceso de acceso a la financiación, sino que hay que promover entre empresas y autónomos el conocimiento de otras alternativas como el crowdlending o los business angels.

Por otro lado, también es necesario disminuir los niveles de morosidad. Con frecuencia pymes y autónomos operan como proveedores y no cobran sus facturas hasta pasados más de 3 meses, lo que afecta de forma notable a su liquidez y les obliga a recurrir a financiación externa con más frecuencia de lo que sería aconsejable. En este sentido los gobernantes tienen mucho que aportar, ya que son necesarias normas que regulen la morosidad y ayuden a disminuirla.

Innovación y digitalización

Sin innovación empresarial y digitalización no puede haber crecimiento empresarial en el entorno actual. Sin embargo, a día de hoy las empresas españolas invierten poco en investigación y desarrollo y en otras áreas relacionadas con la innovación.

Entre los autónomos y los pequeños empresarios existe un gran desconocimiento sobre lo que de verdad implica el proceso de digitalización de un negocio y sobre la importancia que tiene la innovación a efectos de ganar competitividad en el mercado. Por tanto, el primer paso es dar una adecuada formación sobre estas cuestiones.

Después, se pueden ir adoptando medidas que ayuden a las pequeñas unidades económicas a innovar dentro de su sector.

Sostenibilidad

La sostenibilidad es un objetivo que se persigue a nivel europeo, y aquí las pymes y los autónomos españoles juegan con algo de ventaja, puesto que sus modelos de negocio suelen ser bastante más sostenibles que los de las grandes empresas, implantando medidas como apostar por el producto de proximidad, lo que contribuye a disminuir la huella de CO2.

Además, cada vez más pequeñas empresas adoptan medidas relacionadas con la economía circular como minimizar el consumo energético, reciclar, reducir el uso de agua o usar energías renovables. Este es un aspecto en el que España está más avanzada que la media de países de la Unión Europea.

Pero todavía queda mucho por hacer y son necesarias medidas como una mayor concienciación sobre la economía verde, sensibilizar a los consumidores, incentivar a las pymes a cuidar el medio ambiente o elaborar una normativa medioambiental que sea sencilla de entender y cumplir.

Internacionalización

El desarrollo de las nueva tecnologías ha animado a autónomos y pymes a ofertar sus productos y servicios fuera de las fronteras nacionales, pero todavía son muchos los que no se atreven a dar el paso de la internacionalización. Esto los expone a los vaivenes de la economía nacional y les impide explorar nuevos mercados en los que lo que ofrecen podría ser bien acogido, incluso en épocas en las que la demanda interna en España es baja.

Quienes quieren vender sus productos fuera de España deben superar barreras internas y externas, por eso es necesario que desde el ámbito público se tomen medidas en este sentido. Es importante aumentar la información sobre los servicios disponibles para la internacionalización, establecer un sistema de acompañamiento a las empresas que decidan dar el paso de vender fuera, favorecer la inversión extranjera en España y asegurar el apoyo financiero.

Conclusión:

El apoyo desde las instituciones europeas y a nivel nacional a autónomos y pymes para superar estos retos ha crecido en los últimos años, pero los objetivos de la Agenda 2030 que acabamos de ver nos demuestran que todavía queda mucho camino por recorrer.