91 197 67 48    hola@redautonomos.es

banner segunda oportunidad

Recargo de equivalencia

Recargo de equivalencia

El recargo de equivalencia es un régimen especial de IVA que es aplicado a comerciantes minoristas, que venden directamente los productos, sin realizar ningún tipo de transformación a los mismos (fabricación, elaboración o manofactura) al consumidor final.

¿Quién debe aplicar el recargo de equivalencia?

Los comerciantes minoristas, personas físicas  y las sociedades civiles que no tengan objeto mercantil, y comunidades de bienes cuando todos sus socios, comuneros o partícipes sean personas físicas. Este régimen no se aplica a actividades industriales o en el comercio mayorista, tales como gasolineras, establecimientos de maquinaria industrial, concesionarios de coches, entre otros.

Hacienda entiende que son comerciantes minorístas aquellos que venden productos sin aplicar transformaciones a consumidores finales y que durante el año precedente este tipo de ventas supusiesen más del 80% del total de ventas realizadas. El requisito del porcentaje, no aplica si no se ejerció actividad en dicho año o si tributara en estimación objetiva en el IRPF, y tiene la condición de minorista en el IAE.

 

Asesoría profesional para pymes y autónomos

¿Cómo se aplica el recargo de equivalencia?

El comerciante no tendrá que presentar declaraciones de IVA ante hacienda, pero deberá de pedir a su proveedor que incremente el IVA de sus facturas, dependiendo de a la actividad que se dedique. Estas serán las cuantías a aplicar (actualizado a 2019):

  • Los artículos con el 21% de IVA llevarán un incremento del 5,2 % en sus facturas
  • Los artículos con el 10% de IVA llevarán un incremento del 1,4 % en sus facturas
  • Los artículos con el 4% de IVA llevarán un incremento del 0,5 % en sus facturas
  • El 0,75 % para el tabaco

El proveedor deberá presentar a hacienda sus facturas contemplando como IVA repercutido tanto el % habitual, como el aplicado en el recargo de equivalencia.

Este modelo está pensado para todos aquellos comerciantes que no quieren tener que presentar declaraciones ante hacienda de las cuentas, libros y correspondientes modelos de impuestos, aunque hay que tener en cuenta que en este caso el IVA soportado no es deducible y las inversiones en bienes de inmovilizado tampoco.

El comerciante tendrá la obligación de comunicar a sus proveedores que está sometido a recargo de equivalencia y en el caso de realizar adquisiciones intracomunitarias deberá comunicarlo en la aduana.

Tendrá la obligación de hacer factura a los clientes que lo soliciten y el IVA correspondiente no tendrá que declararlo ante hacienda, ya que no tributa mediante ningún modelo.

Te interesa:

Requisitos para un proyecto de reforma de vivienda

Un proyecto de reforma de vivienda debe realizarse cumpliendo los requisitos esenciales regulados por ley. El primero es obtener la…

¿Qué puedes esperar de un seguro de salud para autónomos?

Los seguros de salud como los de Adeslas Autónomos son cada vez más populares. Algo que no debería extrañarnos, si…

Ley de segunda oportunidad

En 2015 se aprobó la Ley 25/2015, de 28 de julio, de mecanismo de segunda oportunidad, reducción de la carga…

Pluriactividad de los autónomos

Cuando una persona tiene dos empleos por cuenta ajena decimos que está pluriempleado. Si estamos ante alguien que trabaja por…

Obligación de emitir facturas y excepciones

La factura es el documento que refleja la operación que devenga la liquidación del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA)…

Ventajas e inconvenientes de la Ley de Segunda Oportunidad

La Ley de Segunda Oportunidad está en vigor desde el año 2015, y a pesar de que su objetivo es…